viernes, 3 de noviembre de 2017

ENFERMO DE HIDROPESÍA Lucas 14,1-6.


Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.
Delante de él había un hombre enfermo de hidropesía.
Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: "¿Está permitido curar en sábado o no?".
Pero ellos guardaron silencio. Entonces Jesús tomó de la mano al enfermo, lo curó y lo despidió.
Y volviéndose hacia ellos, les dijo: "Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?".
A esto no pudieron responder nada. (Palabra del Señor)


Un sábado, entró a comer, a la casa de un fariseo. No rechazaba ninguna invitación. Es que tenía mucho celo por cambiar el corazón de la gente. Le dijeron que por eso, era un pecador, un impuro,  un borracho. Sin embargo, a Él le importaba el ser humano que había dentro de cualquier persona, al que quería rescatar, sanar, curar el alma…


Pero también el cuerpo. Pobre hombre que sufría esta enfermedad. No debe haber habido mucha cura para ella en esos días. Es la acumulación o retención de líquidos en tejidos o cavidades del cuerpo, que no es independiente sino que acompaña a diversas enfermedades del corazón,  y otros miembros. Pobre hombre. No solo lo que hacía en estos órganos, sino en el auto estima, en la voluntad, en el deseo, en los proyectos de vida. ¿Estaba ahí como siempre? O ¿lo llevaron para acechar a Jesús?  En los diccionarios dice que acechar es observar con atención y con cautela a alguien sin ser visto, generalmente para atacarlo o hacerle algún daño…



Y vuelve con la comparación con los animales. Recuerdan el otro día aquella mujer que estaba encorvada y que Jesús les dice que en ´sábado se desatan los bueyes para darles de beber y era lógico que se puedan desatar estos “Pesos” que los hombres llevan aun en sábado.


Hoy también les habla de un buey. Pero también del peligro que un hijo, pequeño o no, caiga en esos pozos sin brocal que eran comunes en la zona. ¿Qué hacen en sábado si se cae un hijo? ¿Pueden ser más fuertes las normas, esa que ellos llamaban religión, que la vida de alguien tan preciado?... y ahí hubo silencio, aunque no dejarán de acecharlo hasta verlo morir…


Hay un sentido de falta de proporción, de darle a cada cosa su lugar. Se pierde el objetivo, posiblemente todas esas normas eran para demostrar el amor a un Dios lejano que se traducía en el respeto absoluto. Pero por ese “amor” a Dios, perdían el sentido del amor a los hermanos, o a quien venía a hablarles del amor... y le daban una importancia desproporcionada a todo. Era lo mismo calentar una comida el sábado, que levantar un edificio..


Puede pasarnos de perder de vista el objetivo a donde vamos , hacia quien vamos. Y cuando perdemos el objetivo, perdemos fuerza, concentración. Cuando decimos que todo lo que hacemos lo hacemos por Jesús, pero nos molesta la gente, nos fastidia que nos fallen,  nos tira abajo la falta de testimonio de otros, y dejamos todo, entonces hemos perdido de vista el objetivo, y PERDEMOS.
Cuando queremos recibirnos rápido, pero en el camino, nos vamos por un lugar, por otro, al final perdemos de vista el objetivo, y perdemos… cada uno tiene ejemplos de las veces que se ha desviado del objetivo, como estudiante, como padre de familia, como realizador de su proyecto de vida, y costó volver al eje de la cuestión. En la fe puede pasarnos lo mismo



Que nunca perdamos de vista el objetivo. buena jornada para todos, Dios bendiga nuestro día
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