lunes, 2 de octubre de 2017

ÁNGELES CUSTODIOS Mateo 18,1-5.10.


En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?".
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial." (Palabra del Señor)

¿Quién  será el más importante en el reino de los cielos?

El criterio de base: el menor es el mayor. “Él, llamó un niño y lo puso en medio”. Los discípulos quieren un criterio para poder medir la importancia de las personas en la comunidad.
Jesús responde que el criterio son ¡los niños! Los niños no tienen importancia social, no pertenecen al mundo de los mayores.

 Los discípulos, en vez de crecer por encima o hacia el centro, deben crecer hacia abajo y hacia la periferia. ¡Así serán los mayores en el Reino! Y el motivo es éste: “Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.”
"Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo". Nos dice en Mateo capitulo 25

Un amor lleno de gratuidad, de entrega, de misericordia, algo para imitar por todos los que de una u otra manera somos discípulos de Jesús

los niños, los indefensos, los pobres, los jóvenes en riesgo, las familias tambaleantes ante las adversidades, los niños huérfanos, los refugiados, los pequeños por nacer, …pequeños, en los que recibimos al mismo Jesús cuando nos dedicamos a protegerlos, cuidarlos, bendecirlos. 

Y hoy hacemos memoria en esos Ángeles custodios que, como dice Jesús, están constantemente en presencia de mi Padre celestial.".

Solo basta pensar en aquellos niños, arrancados  del vientre materno por una locura asesina que envuelve a su propia madre a su propio padre y del que son cómplices familiares que aportan hasta dinero, para esto y algunos médicos y clínicas inescrupulosas, aun con una ley que lo permite … en los niños a los que se arranca la dignidad, la pureza, incluso con agresores de quien menos se debería esperar esta maldad, familiares, “hombres de Dios”, amigos de la casa…en los niños que deben correr junto a sus padres escapando de la guerra injusta, en los niños que no reciben por negligencia, por desatención esos  alimentos vitales en sus  primeros años de vida.




Y también pensamos y rezamos en nuestros propios Ángeles custodios que nos cuidan de una manera especial, íntima. Un enviado de Dios para cada uno.

En la Biblia, ángel es el rostro de Yahvé dirigido hacia nosotros. Ángel de la guarda es el rostro de Dios ¡hacia mí, hacia ti! Es la expresión personalizada de la convicción más profunda de nuestra fe, a saber, que Dios está con nosotros, conmigo, ¡siempre!. Es una forma de concretar el amor y la presencia de Dios en nuestra vida, hasta los mínimos detalles.

 Cada uno de nosotros tiene su ángel de la guarda. Dios quiere que todos los hombres se salven y que lleguen al conocimiento de la verdad. Al decir todos los hombres, no excluimos a ninguno.


Cada uno tiene su ángel. Vos, yo, todos. Un mensajero de Dios, el rostro de Dios mismo sobre cada uno de nosotros, la protección divina.  Es el que nos  comunica con Dios, es la cara más cercana de Dios, es el que nos hace gustar de las cosas santas, es el que nos cuida de noche y de día, el mensajero de Dios personal para que nuestros  pies no tropiecen, nuestro  proyecto de vida sea el conveniente, nuestras  manos bendigan, nuestras  palabras sean sanadoras, nuestra mirada sea cada vez más limpia, nuestra sonrisa sea cada vez más sincera, porque ellos nos acercan al Buen Dios y Dios nos acerca a los hermanos.


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestra jornada, como lo hace cada día a través de nuestro ángel amigo y custodio
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