jueves, 13 de julio de 2017

INDICACIONES PARA EL CAMINO Mateo 10,7-15.



Jesús dijo a sus apóstoles:
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente."
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.
Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies.
Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad. (Palabra del Señor)



Dice san Agustín:
¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba; y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo mas yo no lo estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no serían. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed; me tocaste, y abráseme en tu paz.

El Reino de Dios está dentro. Ese reino de Dios, si hicimos la experiencia de san Agustín, de dejarnos ganar por el amor y el Espíritu Santo,  es el que llevamos. Si somos consciente de esto, entonces cuán cerca está el reino de los cielos, es la distancia entre nosotros y el otro, entre evangelizador y evangelizado, entre maestro y alumno, entre padre e hijo, entre amigos, porque el reino de los cielos que anunciamos está dentro nuestro.

Les pide que no lleven ni oro, ni plata, ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón. ¿Será que quiere en esta etapa que se apoyen exclusivamente en la providencia? Puede ser. Pero mandarlos al desierto o a los caminos de los pueblos sin calzado, ni bastón, parece poco probable.

Las exigencias  parecen estar tomadas de las normas establecidas para asistir a dar culto a Dios en el templo. No eran indicaciones para molestia. Eran indicaciones familiares para los judíos. El talmud dice: que nadie entre en el templo con bastón, zapatos, ni con la bolsa del dinero…la idea es que cuando se entraba al templo, se tenía que dejar atrás todo lo que tenga que ver con ocupaciones, negocios o trabajo… y de paso, para recordarles a sus muchachos que la obra que estaban por hacer era, casi como encontrarse con Dios en el otro, en el que necesita la Palabra, en el que sufre porque nadie les habla de esperanza , de Dios, de paz, de un mundo mejor y posible.

Y dice también que curarán, expulsarán demonios, resucitarán muertos… es que si no hay testimonio, si no hay caridad, si no hay signos visibles del amor que porto en mi vida, no habrá demostración efectiva del Reino de Dios. así que no solo son palabras bonitas dichas al pasar. Hace falta el testimonio, la caridad, la mano tendida, la actitud de vida.

Lo primero a dar es la paz. El que no trae la paz no puede ser considerado apóstol ni enviado del Señor. La paz que es encuentro, que es reconciliación, que es tener actitud positiva de reunir y no de desunir o poner a unos en contra de otros.


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día.

Audio: 
https://soundcloud.com/sergio-valdez-853878468/13-de-julio-de-2017

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