martes, 23 de enero de 2018

Marcos 3,31-35. ESTOS SON MI MADRE Y MIS HERMANOS


 
Entonces llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar.
La multitud estaba sentada alrededor de Jesús, y le dijeron: "Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera".
El les respondió: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?".
Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de él, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos.
Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre". (Palabra del Señor)




El verdadero parentesco no es cosa  de carne y sangre exclusivamente. Puede que estemos más cerca de una persona que no es pariente, que los que están relacionado por lazos de parentesco.

Hoy Jesús nos señala como una nueva familia, donde , por supuesto está su mamá en primer lugar ¿Por qué? Porque fue la primera en hacer la voluntad de Dios, así de sencillo. Algunos ven en esta cita un desprecio de Jesús a su madre. Todo lo contrario, la pone en un grado de parentesco que ya no será roto por la muerte sino que será eterno.

Hay parentesco que nacen de experiencias comunes, sobre todo cuando se ha pasado situaciones importantes juntas. Esas personas se conocen con solo mirarse, sin hablarse ya saben lo que piensan. Entre nosotros los cristianos pasa lo mismo, sobre todo cuando hay una unión verdadera sin intereses particulares, siendo servidor uno del otro. Nosotros somos personas que hemos experimentado de una u otra manera el amor de Dios, y eso nos une, porque hemos vivido experiencias en que el señor nos ha rescatado de la noche para traernos a la luz.

Parentescos que nacen de un interés común. Conocer más a Jesús, vivir su palabra hacer la voluntad de Dios. Pero ¿Cómo sabemos cuál es su voluntad?


Días pasados, en Chile ante los jóvenes, el Papa Francisco contaba la pregunta que le había hecho a un joven sobre qué cosas le ponían de mal humor. Este le dijo: cuando el celular se queda sin batería o me quedo sin internet…


¿Por qué?... “Padre, es simple, me pierdo todo lo que está pasando, me quedo fuera del mundo, como colgado. En esos momentos, salgo corriendo a buscar un cargador o una red de wifi y la contraseña para volverme a conectar”


 Con la fe cristiana puede pasarnos lo mismo, decía, ir quedando sin baterías o quedarnos sin conexión con Dios. Por eso les aconsejaba  algo muy bonito que nos deja a todos, para poder poner en realidad , esto de cumplir la voluntad de Dios

dijo , refiriéndose al santo chileno  Alberto Hurtado…

 Hurtado tenía una regla de oro, una regla para encender su corazón con ese fuego capaz de mantener viva la alegría. Porque Jesús es ese fuego capaz de mantener viva la alegría.

Y la contraseña de Hurtado para reconectar para mantener la señal es muy simple, seguro que ninguno de ustedes trajo un teléfono, ¿no? —si se animan me gustaría que la apunten en sus teléfonos— Yo se las dicto. Hurtado se pregunta: ‘¿Qué haría Cristo en mi lugar?’ Los que puedan, anótenlo. ¿Qué haría Cristo en mi lugar? En la escuela, en la universidad, en la calle, en casa, entre amigos, en el trabajo; frente al que le hacen bullying: ‘¿Qué haría Cristo en mi lugar?’.

Cuando salen a bailar, cuando están haciendo deportes o van al estadio: ‘¿Qué haría Cristo en mi lugar?’. Esa es la contraseña, la batería para encender nuestro corazón, encender la fe y encender la chispa en los ojos.

Que no se les vaya. Eso es ser protagonistas de la historia. Ojos chispeantes porque descubrimos que Jesús es fuente de vida y alegría.
Protagonistas de la historia, porque queremos contagiar esa chispa en tantos corazones apagados, opacos que se olvidaron de lo que es esperar; en tantos que  esperan que alguien los invite y los desafíe con algo que valga la pena.


Ser protagonistas es hacer lo que hizo Jesús. Allí donde estés, con quien te encuentres y a la hora en que te encuentres: ‘¿Qué haría Jesús en mi lugar?’.


¿Cargaron la contraseña? Y la única manera de no olvidarse de la contraseña es usarla, sino nos va a pasar, claro esto es de mi época, no la de ustedes, pero seguro saben algo, esa de los tres chiflados en un film, que arman un asalto, una caja fuerte, con todo pensando, y cuando llegan, se olvidaron de la contraseña y se olvidaron de la clave.


Si no usan la contraseña se van a olvidar. Cárguenla en el corazón. Repítanla y úsenla ‘¿Qué haría Cristo en mi lugar?’

La usarán todos los días, y llegará el momento en el que se la van a saber de memoria, y llegará el día en que, sin darse cuenta, el corazón de cada uno de ustedes latirá como el de Jesús.( Santiago de chile, 17 de enero de 2018)



Entonces nos daremos cuenta que pensamos como Jesús, vivimos como él, cumpliremos la voluntad de Dios, seremos su familia, tanto como lo fue su mamá María.

 Y si todos los cristianos nos unimos en esta finalidad  que debería ser común a todos, entonces completaremos la familiaridad con Él, pues miraremos ese ideal que nos hace santos y , por supuesto, hermanos entre nosotros.


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día 

lunes, 22 de enero de 2018

Marcos 3,22-30. PECADO CONTRA EL ESPÍRITU SANTO


Los escribas que habían venido de Jerusalén decían: "Está poseído por Belzebul y expulsa a los demonios por el poder del Príncipe de los Demonios".
Jesús los llamó y por medio de comparaciones les explicó: "¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás?
Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir.
Y una familia dividida tampoco puede subsistir.
Por lo tanto, si Satanás se dividió, levantándose contra sí mismo, ya no puede subsistir, sino que ha llegado a su fin.
Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa.
Les aseguro que todo será perdonado a los hombres: todos los pecados y cualquier blasfemia que profieran.
Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás: es culpable de pecado para siempre".
Jesús dijo esto porque ellos decían: "Está poseído por un espíritu impuro". (Palabra del Señor)

Ellos, los que estaban al acecho para ver en qué se equivocaba Jesús, no ponían en duda el poder de expulsar demonios. Lo que dijeron era que lo hacía en acuerdo con el demonio mismo, como si fuera magia negra o algo así.

El exorcista invoca  la ayuda de un poder superior para echar a los demonios inferiores. No puede haber división interna en ese reino de la maldad, porque nunca duraría tanto tiempo.

Por eso les dijo eso :
“Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa”.


Entonces, que Jesús expulse demonios, no era por un acuerdo, o un show que hacía con el demonio mismo, sino porque las defensas de éste, no eran tan fuerte. Una batalla donde siempre gana el más fuerte. Pero es una guerra, llena de pequeñas batallas como hay seres humanos .


Siempre en la vida tenemos esa eterna disputa entre el bien y el mal. Es parte de nuestra esencia humana. Lo importante que debemos fijar en la mente y el corazón, que si estamos al lado del más fuerte, las cosas irán bien, que no hay mal que pueda hacernos daño. Aquellos que tienen miedo a la envidia ajena, que tienen temores por catástrofes, por hechos de inseguridad, por el demonio mismo, debemos saber que Dios es más fuerte, que en la lucha del bien y el mal siempre triunfará Dios. Para aquellos que viven angustiados por la enfermedad, por la crisis económica, por la falta de trabajo, por el problema de un hijo o hija, por la droga que anda cerca de la vida familiar, por el juego, por el alcohol, tenemos la certeza que estamos del lado del más fuerte, que con él y su ayuda ganaremos muchas de esas batallas diarias contra el mal, contra la injusticia, contra la violencia.


¿Por qué se enojo tanto y les reprocho esta falta contra el espíritu santo?

En el pensamiento judío el Espíritu Santo tenía dos funciones principales: La primera, revelaba la verdad de Dios a las personas; la segunda, capacitaba a las personas para que reconocieran esa verdad cuando la vieran

O sea una persona puede reconocer o no la verdad de Dios en su vida, pero si, esa verdad es tapada por errores humanos, de manera tal de ya no poder ver esa bondad y verdad de Dios, se vuelve incapaz con el tiempo de ver claro. Un viejo refrán dice: hay que vivir como se piensa porque si no se termina pensando como se vive. Entonces el mal se convertirá para él en bien y el bien en mal. Entonces a la obra de Dios la llamará obra del demonio. ¿No nos parece similar a ciertas situaciones y comentarios que vemos en redes sociales o en noticias de diarios? Hasta endilgarle  el demonio al mismo Papa.


y se enoja mucho Jesús con lo que le pasa en esta cita. Es que identificar la fuente del bien con la representación del mal, implica una ruina moral, que , parece, la venida de Cristo no ofrece remedio. Cuando uno se ha cerrado a la gracia sin  la más mínima posibilidad de dejar entrar un halito de luz aunque sea, es como que , por la libertad misma dada por Dios, se voltea la espalda y se le dice a Dios: no te conozco, no existís para mi… Dios no castiga, es el hombre mismo que pone un paragua a la lluvia de gracia.

Si el hombre pierde la capacidad de ver el bien , si llama bien al mal y mal al bien, entonces la cosa se complica, se pierde la noción de Dios , es el corazón cerrado al espíritu santo revelador.


Buena jornada para todos. Que nunca perdamos esa capacidad de reconocer el bien del mal, la capacidad de amar, de  confiar en Dios y tener la certeza que ante todo, Él es más fuerte. 

sábado, 20 de enero de 2018

Marcos 3,20-21. ¡ES UN EXALTADO!


Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer.
Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: "Es un exaltado". (Palabra del Señor)

¿Preocupación le sus familiares? ¿Obstáculos del plan?... lo que pasa, es verdad, Jesús daba signos de  esto que a ellos les preocupaba:


  • Había dejado un trabajo seguro, que sostenía su vida, con el cual tenía para comer, vestirse. Y había emprendido un camino en que no tenía “donde reposar la cabeza” como dice el mismo evangelio.



  • Se enfrentaba  a los líderes, y había revolucionado a todo el pueblo, y eso no era bien visto. Trataban de mantener el orden a costa de incluso , muertes  de quienes provocaban  tal movimiento, pues pensaban que toda revuelta era en contra del gobierno de turno. Se enfrentó o a líderes religiosos que no lo podían ni ver, pues iba en contra de muchos que se descubrían hipócritas ante la vida de Jesús.
  •  Tenía un  grupo muy particular. Desde un ex cobrador de impuesto, odiado por todos, a un nacionalista casi fanático. No había gente preparada para luchar, ni tenían  mucha elocuencia al hablar… los que veían aquel grupo se habrán preguntado ¿quiénes son estos?, distinto a todos los discípulos de maestros de la época…


  •  Le importaba más lo que decía y pensaba su padre Dios, que lo que el común de los humanos podría pensar. Para los hombres alguien era pecador o pecadora, para él ,hermano o hermana a quien debía ayudar…



Otros indicios de su locura:

Monseñor van Thuan, fue detenido en 1975 por su condición de obispo y encarcelado durante 13 años en las cárceles del Vietcong, nueve de ellos en completo aislamiento. Una historia que es bueno conocer, y leer. En el año 2000, el Papa Juan Pablo II le encarga los retiros espirituales de la curia vaticana y habla de algunos “defectos” de Jesús que bien podríamos endilgarle a su ”locura”


⇨Tiene problemas de memoria: cuando el moribundo al lado suyo, le pidió perdón en la cruz , nunca le dijo: ¡con todo lo que hiciste! Simplemente dijo: hoy estarás conmigo en el paraíso. Cuando a la mujer la llevan para apedrearla, no le factura lo que hizo, y porque lo hizo…le dijo mujer ¿alguien te condena? Nadie…yo tampoco… aquel hijo que se fue, gastó, se burló de su padre, lo lastimó feamente al considerarlo muerto en vida, y regresó, recibió el abrazo del padre y borrón y cuenta nueva…


⇨ Tiene problemas con las matemáticas... se pierde una oveja, y deja las noventa y nueve para buscarla…para Jesús UNA OVEJA es igual en valor que noventa y nueve…


⇨Tiene problemas con la lógica. Dice que una mujer pierde una moneda, y barre, limpia, ordena, todo hasta encontrar esa moneda y cuando la encuentra llama a sus vecinas, hace una fiesta y ¡gasta un montón de más que el valor de esa moneda! ¡qué falta de lógica la suya!

⇨Es un aventurero, dejo la seguridad de su casa para ir en busca de la aventura de no tener que comer ni donde dormir, que promete a quienes lo sigan , cruz, dolor, sacrificio, aventura, que habla que la felicidad se consigue siendo humilde, pobre, perseguido, luchador por la paz, sereno, paciente, manso…que invita a seguirle y ¡oh sorpresa! Consigue muchos seguidores…


 Y ¿Qué pasa? Esos seguidores son los que hemos creído en el amor, en su amor que para muchos es locura, insensatez. Lo que somos parte de esa locura, que tenemos los mismos ideales, los mismos pensamientos, las mismas ganas de aventurarnos a ser felices,  que nos esforzamos por ser humildes, serenos, pacientes, mansos, misericordiosos. Ojalá que siga encontrando en el mundo mucha gente dispuesta a ser parte de esta locura de amor que tanto bien hace al mundo.


Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día y nos anime a ser parte de esta locura.

viernes, 19 de enero de 2018

Marcos 3,13-19. LOS DOCE APOSTOLES


Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él,
y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar
con el poder de expulsar a los demonios.
Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro;
Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno;
luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo,
y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. (Palabra del Señor)


Jesús venía ya estando en consideración de muchos. En un tiempo en que  las noticias llegaban por el “boca a boca”, era importante producir cierto “ruido” para que se vayan abriendo los corazones para el día que viniera por la tierra de uno.

Y debía tener una estrategia  para dos cosas importante:
Para  que el mensaje permaneciera
Para que el mensaje se extienda.


Por eso, elige a estos.  Son los que él  quiso. Los elige para escribir en sus corazones, enseñanzas de vida y que salieran de su mundo a trasmitirlo  a la gente.


Alguna vez jugamos al teléfono descompuesto, cuando comienza uno a pasarle un mensaje al del lado y ese mensaje debe ser trasmitido en forma secreta al del lado y así… en rondas de la cantidad de personas que uno quiera. Al final, el mensaje siempre es distinto,  por no escuchar bien o por interpretar el mensaje de una manera personal… Jesús tenía que lograr que ese mensaje llegue hasta el fin de los tiempos, tal cual Él lo dijo.


Entonces estas personas, dice el texto que leímos hoy, fueron elegidas para estar con él (Primero ) y para enviarlos luego.
¡Vaya responsabilidad! Porque a todos se nos llama a ser también hoy apóstoles, que primero , deben sentarse a escuchar, a leer , a conocer  a amar profundamente al Señor, para darlo con toda la vida y no solamente con la boca.



Si nos fijamos, eran todas personas comunes y corrientes. Sacadas de sus ocupaciones  diarias, trabajadores, gente común. Pero que tenían dos características entre tantas muchas, que sobresalen:

Sentían mucha pasión por Cristo, por su palabra. Lo dejaron todo y lo siguieron. Se dieron cuenta quien era, y vivir al lado suyo era lo impagable, lo mejor, lo más sabio. Era una locura por la cual valía la pena jugarse.
Y lo segundo, tenían el coraje, en ese mundo religioso de normas y reglas, de mostrar a Cristo, a jugarse por su mensaje.


Hoy Jesús necesita nuestra pasión, jóvenes apasionados, padres y madres apasionados, sacerdotes apasionados (que no es lo mismo que fanáticos) dispuestos y valientes a llevar su mensaje  de misericordia y unión.



Y también si estamos atentos, nos damos cuenta que entre los apóstoles había gente que , venía de una renuncia total a la vida nacional como lo era Mateo, odiado por muchos a causa de eso, y había celotes que eran  nacionalistas ardientes y violentos que se comprometían hasta a cometer crímenes y asesinatos para librar a su país del yugo extranjero, tal es caso de Simón el Cananeo, también llamado el Celote. En esa diversidad, con Cristo como cabeza, había unión, fortaleza de fe, sentido de grupo, de racimo. Justamente la palabra fariseo significa separar… o separado. Contrario al comienzo del cristianismo que como vemos era, vivido en grupo, en comunidad donde se abajaban fanatismos y se vivía con pasión el mensaje.

Sentido de unión que muchas veces nos falta a nosotros los cristianos cuando
queremos ir cada uno por su lado, renegando del otro, no soportando su presencia, creyéndonos mejores unos de otros, destruyendo la confianza de Jesús que alguna vez nos dijo: que todos sean uno, Padre, como tú y yo lo somos.





Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día y nos ayude a meditar.

jueves, 18 de enero de 2018

Marcos 3,7-12. LLEGADOS DE TODAS PARTES


Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió mucha gente de Galilea.
Al enterarse de lo que hacía, también fue a su encuentro una gran multitud de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de la Transjordania y de la región de Tiro y Sidón.
Entonces mandó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que la muchedumbre no lo apretujara.
Porque, como curaba a muchos, todos los que padecían algún mal se arrojaban sobre él para tocarlo.
Y los espíritus impuros, apenas lo veían, se tiraban a sus pies, gritando: "¡Tú eres el Hijo de Dios!".
Pero Jesús les ordenaba terminantemente que no lo pusieran de manifiesto. (Palabra del Señor)


Rodeado de una multitud, que sueña con llegar hasta él. Viendo los lugares de donde venían, se supone que caminaron y anduvieron mucho para llegar. Lugares distantes 150 km de Galilea, recorridos con mucha ilusión de la gente, ganas, deseos de encontrarse con Jesús.  Buscaban algo. Quizás sean interesados que buscan salud y nada más, no les interesa ser discípulos de ese maestro, pero fueron por esa búsqueda hasta llegar a galilea donde estaba.


Hace acordar a peregrinaciones que vienen y van desde lejos para encontrarse hoy con imágenes sagradas de santos patronos, buscando  fortalecer la fe, la esperanza y el amor, peregrinos que buscan algo, que caminan, recorren cerros quebradas, llanos, en noche y día, con frío y calor, paso a paso soñando encontrarse con aquel que van a buscar.

 Y estaba la gente, que, dice el evangelio, no esperaban turno, sino que se abalanzaban sobre él, por lo que había que buscar una tarima más segura, en una barca.


Gente que va en busca de sanar, y peregrinar como en aquella época, sin muchos recursos, van al encuentro del maestro.


Claro, alguno podrá decir: tenían un objetivo claro de llegarse hasta él, valía la pena aquella caminata…


¿Y Nosotros? Buscamos la salud, el bienestar, buscamos sanarnos del alma, y somos capaces de recorrer muchísimos kilómetros buscando hasta curas milagrosas. Y lo tenemos a Él, dispuesto siempre a sanarnos. Entonces ¿por qué no lo buscamos?, ¿no necesitamos sanar el alma, sanar el corazón? ¿No necesitamos conseguir la paz en mi alma, en mi familia, en la sociedad, en mi patria? ¿ No necesitamos solidez en nuestros proyectos y sueños? ¿No necesitamos luz para nuestros noviazgos? ¿No necesitamos sacar el mal que habita en nuestra familia, proteger a nuestros matrimonios de tanto mal que anda por ahí, para destruir nuestra relación?



Hoy Jesús no está a la orilla del mar, esperándonos y enseñando a la gente. Hoy está en todos lados, en nuestra iglesia pequeña o en una gran catedral, está en las palabras de un sacerdote que por mandato suyo, nos perdona en nombre de Jesús, está en el dialogo sencillo , personal, cuando sentados frente a la naturaleza, lo encontramos en ese silencio profundo. Está en su palabra que llega día a día a tus oídos y ojos y de ahí a tu mente y corazón. Está vivo. No le hablamos a una estatua o a un ser que vivió hace muchos años y que hoy no encaja con la realidad que vivimos. Está vivo, al lado tuyo y mío. Solo hay que buscar, solo hay que sentir la necesidad de llegar hasta él, quizás debamos reconocernos enfermos necesitados de ese médico divino, que escucha nuestra consulta, acierta en el pronóstico y nos sana definitivamente.

Que podamos sentir esa necesidad de ir a su encuentro, aunque para ello, tengamos que sacrificarnos como lo hizo aquella gente de su época. Que podamos reconocer que nos falta para llegar a la felicidad absoluta, no la que da los medios económicos: la felicidad esa cuyo comienzo es la FE. La palabra licidad no existe, solo tiene sentido la felicidad cuando comienza con fe.


Buena jornada para todos, Dios bendiga nuestro día

miércoles, 17 de enero de 2018

Marcos 3,1-6. EL HOMBRE DE LA MANO PARALIZADA



Jesús entró nuevamente en una sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada.
Los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si lo curaba en sábado, con el fin de acusarlo.
Jesús dijo al hombre de la mano paralizada: "Ven y colócate aquí delante".
Y les dijo: "¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?". Pero ellos callaron.
Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: "Extiende tu mano". El la extendió y su mano quedó curada.
Los fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar la forma de acabar con él. (Palabra del Señor)

Y vuelve a la sinagoga, con valentía. Ahí en primera fila estaba una delegación del sanedrín, dispuestos a cortar de raíz todo intento por salir del rigorismo de la ley. No les interesaba la oración, le interesaba proteger la regla, aunque ésta sea rígida y difícil de cumplir.


Y ahí se encuentra con este hombre de la mano paralizada, que según dicen los que estudian, estaba así por una enfermedad o golpe, no era paralitico de nacimiento. Por lo tanto se sabe que este hombre sin su mano, no podía trabajar y solo, pedir limosna, algo tan vergonzoso.


No estaba en peligro de muerte o sea que Jesús podía haber esperado hasta el otro día para sanarlo, pero no. Decidió enfrentar esto para poder en cierta manera abrir las mentes de aquellos hombres.
Y les hizo una pregunta que tenía una respuesta sencilla aunque  comprometedora.


"¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?".


Lógicamente por más que sea sábado tan sagrado para ellos, lo permitido es siempre el bien… pero ¿Qué pasa si dejamos de hacer el bien?, entonces hacemos o contribuimos al mal, somos parte del mal, nos volvemos sus aliados.
 Es lógico que esté permitido salvar una vida. Pero si no la salvamos hacemos el mal. Por ejemplo una de esas normas decía:

si se le cae un muro encima a alguien, se le podía descubrir lo suficiente para ver si estaba vivo; si estaba vivo, se le podía
ayudar; pero si estaba muerto, se dejaba allí el cuerpo hasta el día siguiente…estaba permitido salvar la vida…

y Jesús le sana la mano paralizada a aquel hombre y él , feliz vuelve a trabajar , vuelve a ser, vuelve a su dignidad.


Queda claro entonces para nosotros los que habitamos este tiempo y lugar que:

Si no hacemos el bien, entonces hacemos el mal… y esto muy pocas veces reconocemos, ese pecado de omisión. si, puede ser que no hagamos mal a nadie, pero muchas veces dejamos de hacer el bien que podríamos, ayudar a alguien, decir una palabra justa, escuchar a quien necesita hablar, sanar, visitar, servir de mil maneras distintas, aun en lo pequeño, hasta en leer noticias a un anciano que no puede leer.

Otra cosa: no podemos hacer de la religión un puro ritualismo. La religión no consiste solamente en ir a la iglesia, rezar, dar gracias en las comidas, rezar el rosario, realizar actos externos, pero nunca comprometernos a ayudar a nadie, sordos a la llamada de la necesidad, ciegos a los problemas del mundo particular que vive cada uno

Por el contrario, religión es servicio, es acción. Es más importante servir al hermano, estar en clave de servicio para con todos, ayudar, meterse en las encrucijadas de la vida sirviendo a quien lo necesita


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

martes, 16 de enero de 2018

Marcos 2,23-28.ARRANCAR ESPIGAS UN SÁBADO



Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar.
Entonces los fariseos le dijeron: "¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?".
El les respondió: "¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre,
cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?".
Y agregó: "El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado.
De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado". (Palabra del Señor)


Justo en el momento, estaban los fariseos. Iban como observadores de la ley y su cumplimiento, acompañando pero no, estando, pero no perteneciendo. Casi como ocurre a veces, que hay gente que va, y gente que crítica al que va, gente que hace y gente que critica al que hace…pero no mueven un dedo para hacer algo. Pero ellos estaban ahí, de lejos.

Iban pasando por unos trigales. Sus discípulos se pusieron a arrancar espigas y comerse los granos. Cualquier día de la semana eso estaba permitido, aunque sin usar una hoz. Los trabajos se clasificaban en 39 categorías diferentes, cuatro de los cuales era: segar, aventar, trillar y preparar una comida. Lo que hicieron los discípulos era justamente hacer esos cuatro “trabajos”.

Para las autoridades judías, era una cuestión de pecado mortal… de ahí el escándalo que producían las actitudes de los discípulos.

Jesús le respondió invocando un momento en la vida del rey David, en que , con hambre, tomó los panes de la ofrenda y comieron él y sus soldados…

Jesús mostró que la misma Escritura contiene un precedente de que la necesidad humana tiene prioridad

Además, siempre me pregunto si Dios estará tan desocupado como para ponerse a ver quién y cumple y quién no. Es esa imagen que a veces tenemos de un Dios castigador que espera nuestro error para darnos de palazos y castigarnos. Y también es bajar a Dios a la manera humana de lo que es justo y lo que no, lo que es bien y no.

El cristianismo no consiste en cumplir normas y reglas.


Siempre que nos olvidamos del amor y del perdón y del servicio y de la misericordia que son el corazón del Cristianismo, y los sustituimos por el cumplimiento de reglas y normas, el Cristianismo ha perdido su esencia.

Es hacer, es amar, es misericordiar, es perdonar, es servir, antes que abstenerse de hacer algo.

También en esos días consagrados para nosotros, es importante atender la necesidad humana. Así como aquella necesidad era el hambre de los muchachos, hoy quizás sea un enfermo, un pobre, un anciano.
Con nosotros está y no le conocemos
Con nosotros está , su nombre es el señor

Su nombre es el Señor y pasa hambre
 Y clama por la boca del hambriento
Y muchos que lo ven pasan de largo,
Acaso por llegar temprano al templo…

Dice la canción  que en otra estrofa canta:

Su nombre es el Señor y sed soporta
y está en quien de justicia va sediento
y muchos que lo ven pasan de largo,
a veces ocupados en sus rezos.



El sábado ha sido hecho para el hombre y no al revés, dirá Jesús. Hoy diríamos el domingo, pues desde aquel “primer día de la semana” en que Jesús resucitó, celebramos ese día.

 Ellos tenían necesidad de conservar ese día para la oración y estaba bien, pues en la esclavitud en babilonia, los hacían trabajar de lunes a lunes y se iba perdiendo la espiritualidad del pueblo. Pero con el tiempo hicieron tan exigente el cumplimiento a la norma que confundían lo esencial de lo accesorio. Ojalá no nos pase a nosotros.
Que le demos más importancia al cumplimiento a veces se convierte en cumplo y miento y dejamos de lado el perdón, la misericordia la caridad, el servicio, el amor a los demás.


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

lunes, 15 de enero de 2018

Marcos 2,18-22. VINO NUEVO EN ODRES NUEVOS


Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?".
Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo.
Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande.
Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!". (palabra del señor)

Después de una boda judía, la pareja no iba a ningún lado como estilamos hoy con las lunas de miel. Se quedaban en casa y la fiesta duraba cerca de una semana. Es esos tiempos de vida tan dura, la semana de la boda era la más feliz de una persona.
Los más íntimos amigos del novio y novia estaban invitados esa semana. Todos los invitados a una boda estaban exentos de ayunar.

«Todos los que están al servicio del novio quedan relevados de todas las prácticas religiosas que hubieran reducido su alegría.» , decía una disposición del momento


Jesús compara a sus discípulos con esos amigos del novio o la novia. Por lo tanto, este incidente nos dice que la actitud característica del cristiano en la vida , es la alegría. El descubrir a Cristo y el estar en Su compañía es la clave de la felicidad. Y esa es una realidad que deberíamos examinar todos los días de nuestra vida. ¿Somos alegres? ¿Nos cuesta ser alegres?  ¿Nos dejamos ganar por el desaliento, la desesperanza, el miedo? ¿ qué o quienes impiden mi alegría, esa que viene del alma? ¿Nos cuesta ver lo logrado y siempre estamos viendo el vaso medio vacío?

Mucho lo de nuestra vida terrenal, nos confunde y nos quita esa alegría que debemos poseer justamente porque estamos con Él, porque Él es nuestra causa de alegría, de fe, de esperanza de valor, de justicia.

Quizás , para lograr  esa alegría, deberíamos comenzar de nuevo en muchas de nuestras actividades.

Eso del remiendo en el vestido, es porque se usaba tela sin lavar para arreglar ropa vieja. Cuando se mojaba la tela nueva, se encogía y como era más fuerte que la tela vieja, se rompía la vieja y quedaba sana la nueva,  el vestido se rompía peor. No se puede andar toda la vida con parches remendando pensamientos viejos o estructuras viejas, o haciendo solo un pequeño cambio en la vida, cosa que no significa mucho y quedan restos del hombre o la mujer vieja que siempre vuelven. Hay que comenzar de nuevo cada día. Renovarse en lo espiritual, no caer en la rutina en la oración ,el ayuno y obras de caridad. Hay que hacer cosas siempre nuevas,  pues Él, hizo nuevas todas las cosas.
Y eso de los odres… un odre nuevo tiene elasticidad que se adapta a los gases que se emanan durante la fermentación.los odres viejos no, están duros y no tienen elasticidad.  Poner un vino nuevo en odres viejos significa que se romperá y se pierde vino y odre… por eso es bueno, siempre renovar nuestra alma, haciéndola siempre joven, rompiendo la rutina, no aburguesando nuestra espiritualidad, ni nuestra iglesia, saliendo siempre y nunca quedándose entre cuatro paredes que lo único que logra es enfermarnos.

Jesús es siempre joven. Juan Pablo II repetía una frase polaca que dice: permanece con los jóvenes y joven permanecerás…permaneciendo con Él , somos jóvenes y alegres.

Buena jornada para todos. Nosotros hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres, decía Santo Domingo Savio…


Vengan los años, ya no les temo, Cristo es mi eterna juventud, decimos en el himno palestrista.

sábado, 13 de enero de 2018

Marcos 2,13-17. LLAMADO A MATEO

Jesús salió nuevamente a la orilla del mar; toda la gente acudía allí, y él les enseñaba. 
Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en su casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con él y sus discípulos; porque eran muchos los que lo seguían.
Los escribas del grupo de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a los discípulos: "¿Por qué come con publicanos y pecadores?".
Jesús, que había oído, les dijo: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores". (Palabra del Señor)


Ahí en Cafarnaúm pero ya no en la sinagoga, fue a la orilla del mar, y la gente le seguía. Era esa tierra un paso aduanero y centro de mucho comercio, pues comunicaba varias localidades. Allí estaba Leví o Mateo que nos suena más familiar


Los cobradores de impuestos eran muy odiados. Nadie sabía bien cuanto debía pagar.los cobradores de impuestos le sacaban todo lo que podían y se llenaban sus bolsillos después de haber pagado al estado la parte convenida. Se supone que los métodos de cobro, no deben haber sido cartas documentos o intimaciones judiciales, sino muchas veces por la fuerzas sin que les importe en absoluto la vida y la de los familiares del deudor.

Jesús fue a buscar la tipo más odiado, le ofreció la amistad al menos querido, al que todos despreciaban


Posiblemente, Mateo, sentía en lo profundo del corazón ese sentido de búsqueda y anhelo de algo más elevado para su vida. El hastío, el vacío que se siente incluso sabiendo que tiene de todo los medios económicos y sin embargo el alma se siente vacía, sin amigos verdaderos, y todo por la ausencia de lo trascendente en la vida, por la ausencia de Dios.


Es increíblemente sencillo y corto el relato de su cambio. Hoy lo llenaríamos de detalles, sobre la mesa de impuestos, la ropa que llevaba puesta, la forma en que Jesús llegó, quienes le acompañaban. Simplemente el relato dice:

Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.

¿Qué nos revela esto? Jesús vio, una mirada que es distinta de ojear a todos lados sin punto fijo. Él, lo miró y le habló. Y Mateo, se levantó y lo siguió.

Se levantó… Mateo quizás fue el que renunció a más en su vida. Ese levantarse significa YA NO VOLVER ATRÁS. Pedro, Santiago, Andrés, Juan, eran pescadores, por supuesto una actividad para nada toxica y siempre habría peces a pescar. Ellos podían volver al ruedo algún día. Mateo, si se levantaba y se iba, ya no podía ni debía volver a sentarse en esa mesa, perdía ese trabajo para siempre.

A nosotros nos pasa también, cuando algún día ( y ojalá que ya haya pasado esto) Jesús nos miró y nos dijo sígueme. También nos levantamos, dejamos la vida anterior, nos convertimos, dejamos aquello toxico de nuestra vida que no nos permitía vivir en la libertad de los hijos de Dios: amistades, ocasiones, vicios, incluso, como mateo, trabajos que nos enfermaban tanto física como espiritualmente.


He visto mucha gente que lo hizo así. Quemaron al “hombre viejo”, sacaron de su vida todo lo negativo, giraron 180º  su forma de vivir , de proyectar, se crear… pero también he visto a muchos que dejaron una puertita abierta, que no se animaron a dejar todo lo tóxico que enfermaba su alma, que no dieron el gran salto a la misericordia de Dios, y esa puertita abierta permitió que con el tiempo, volvieran a entrar aquellas cosas y personas que algún día dejaron fuera de su vida.
Mateo es un ejemplo de fortaleza, convicción y  decisión.  Requiere un gran hombre y una gran mujer, el hacer una gran decisión; a toda vida le llega el momento de decidir.


Mateo fue un hombre que se lo jugó todo por Cristo, y no se equivocó. 

Y lo siguió… fue su discípulo, y les llevó a Jesús a todos sus amigos, excluidos de la amistad de todos, pues eran como él, a que se encuentren con Jesús, pues todos estaban doloridos de alma a veces sin saberlo, creyendo que lo normal, era vivir así. Mateo abrió los ojos, se dio cuenta que había bien y había mal y que por más que él viviera así como muchos iguales a él, no era bueno lo que hacía.

Mucho para aprender de mateo, mucho para pedirle  que nos ayude en nuestras decisiones y fortaleza en la virtud.
Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

viernes, 12 de enero de 2018

Marcos 2,1-12. LA FE DE LOS AMIGOS


Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa.
Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra.
Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres.
Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico.
Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados te son perdonados".
Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior:
"¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?"
Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: "¿Qué están pensando?
¿Qué es más fácil, decir al paralítico: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate, toma tu camilla y camina'?
Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados
-dijo al paralítico- yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: "Nunca hemos visto nada igual". (Palabra del Señor)


Una casa de las comunes de la época, pero que contaba con la presencia de Dios dentro suyo.
Fueron llevándole un amigo, pero estaba todo muy complicado: la gente adentro, y la gente afuera tapando la puerta, queriendo escuchar al maestro que llegaba hasta ahí. ¿Qué hacemos? ¿Nos vamos? ¿Dejemos para otro momento? O le habrán dicho al amigo: es imposible llegar hasta Jesús… nada de eso, tenían una fe que se reía de los obstáculos, una fe contra toda prueba. E hicieron ese “imposible”, un hueco por el techo y lo descolgaron. La polvareda levantada dentro de la casa, no debe haber sido tan grande como la sonrisa de Jesús al ver la “locura” de estos  amigos del paralitico y la cara de éste bajando entre asustado y satisfecho al ver los ojos de Jesús.


Al ver la fe de sus amigos, dice el evangelio, Jesús sanó su alma.


Miró al hombre y le dijo: “Hijo, tus pecados te son perdonados”
Esta puede parecernos una manera un poco extraña comenzar una cura. Pero en Palestina, en tiempos de Jesús, era natural e inevitable. Los judíos relacionaban necesariamente pecado y el sufrimiento. Creían que si una persona está sufriendo, sería porque había pecado.

Para los judíos, un enfermo era alguien con quien Dios estaba enfadado.


Lo primero que Jesús le dijo fue: «Hijo, Dios no está enojado contigo. No te preocupes.»
Quizás experiencia similar sentimos nosotros cuando nos reconciliamos con su amor.  Dios no está enojado con nosotros, y sentimos que pone su mano sobre nuestro hombro y nos invita a volver a casa


Pero no quedó ahí. Estaba siendo observado. Jesús les pregunta que es más fácil decir: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate, toma tu camilla y camina'?

Por supuesto que decir: tus pecados te son perdonados, porque nadie podía comprobarlo. Sin embargo, para demostrar esto , sana al paralitico, quien toma su  camilla y se va a su casa. Lo que decían era que solo Dios perdonaba los pecados y que esa era una condición indispensable para sanarse corporalmente… o sea. Quedaba claro, que según ellos, se habían perdonado los pecados pues el hombre sanó su cuerpo.


Este evangelio nos da certezas de muchas cosas.
  • ·         Jesús es Dios, vino a la tierra a sonreírnos y decirnos que  Dios es cercano, no lejano, ni con cara amargada y observadora y atenta a todos nuestros errores para castigarnos.
  • ·         Dios nos ama, quiere nuestro bien físico y espiritual,
  • ·         Donde hay fe, por más que hayan obstáculos, se supera todo. Con la fe de los amigos se salva a uno de ellos, o sea que puedo poner en la camilla de mis oraciones  a muchos a quienes quiero y no puedo hacer que se acerquen a Jesús,
  • ·         y ¡qué bueno es tener amigos que en esos momentos de confusión , miedo y parálisis, están dispuesto a jugarse por uno llevándolos de nuevo, a vivir! 


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día